jueves 1 de mayo de 2008

Vaya tela...



Pues como hacía tiempo que no actualizaba el blog...por falta de ideas sobre todo...aprovecho la coyuntura que me ofrece la actualidad, esa parte más desagradable de las noticias que llegan a nuestros ojos y se instalan en nuestros oídos y cerebros quedándonos estupefactos ante la aberración humana...por si no teníamos poco con lo que ya hay siempre ocurre algo más que supera lo anterior. Asíque...vamos a llevarnos bién, ser más tolerantes aún viendo lo que pasa porque sinó... dónde vamos a parar? comernos unos a los otros, hacernos daño porque sí...
Con esto de no pecar de cotillas...vete tú a saber con quién compartimos vecindario, con lo cual, démonos un voto de confianza a pesar de todo...Humanicémonos.

6 comentarios:

Marta dijo...

ya te digo y me da que vamos a peor, ya no hay valores y la gente no tiene limites.Un besazo guapa habra que pensar que aun hay gente que vale la pena. MUACKKKKK

Salem dijo...

Como tú ferrolana, bicos guapa

Dark dijo...

Siempre hay que dejar un resquicio para la esperanza, Salem, y pensar que sí, que hay monstruos pero muchos menos (gracias a Dios) que buenas personas. Sino el mundo seria intratable.

Marta dijo...

claro que si dark, que seria del mundo sin nosotras. jajajajajajaaj besiños me voy a navegar nos vemos cuando vuelva estar ahi eh no os movais jajajajajajajajajaj Salem un besazo hasta la vuelta (jo no tengo sueño).

nethan dijo...

Que digo yo, que "cosas" de estas siempre han estado ahí, desgraciadamente.
Pero el sacarlos a la luz, igual ayuda a que ocurran menos (espero que no ayude a que nos acostumbremos)

lunares dijo...

Yo creo que antaño se cometían muuuuchas burradas. Pero no teníamos acceso a este atracón de información.
Desgraciadamente, siempre resaltamos lo malo, lo macabro, lo que da morbo.
Hay un montón de buenas historias, de buenas noticias... pero no son noticia.
Hubo un programa que intentó poner sobre el tapete este mundo más bueno... no duró ni dos telediarios.
En fin, somos así. Supongo que es para que, al comparar, nuestra vida sea buena.